sábado, 8 de mayo de 2021

POR EL VALLE DE CALOCA

 


POR EL VALLE DE CALOCA

25 DE ABRIL 2021


Tiene Caloca el honor de ser el pueblo de más altitud de la comarca lebaniega superando los  1.100 metros , Caloca es un hermoso valle en el que los arroyos vierten aguas al rio Vendejo y este al Bullón. Es un espacio en que debemos llevar los ojos bien abiertos y la mirada atenta para desentrañar este territorio de las tierras altas lebaniegas, Caloca para nacer, Caloca para volver.

Seguimos en estado de Alerta nacional y con restricciones de movilidad, pero nuestro grupo de Montaña  tiene ganas de actividad , hemos tenido que reinventar nuestro calendario anual deportivo, pero hasta hoy hemos sabido encontrar nuevos y viejos caminos por recorrer. Posando en Caloca listos para la salida.



El valle de Caloca ofrece grandes posibilidades para las actividades de montaña, desde las excursiones más sencillas a las escaladas mas vertiginosas, nuestra ruta - no es la reflejada  en la foto - fue una ruta circular que también comenzaba y terminaba en Caloca.


En este día fue nuestro querido compañero Javier Alonso el encargado de trazar el itinerario por unos escenarios que le son muy familiares, pues es natural de Caloca, tenemos que agradecerle su bonita aportación al grupo por la selección del recorrido. No hay mayor lujo que el del guía nativo.


Salimos de Caloca con un buen tiempo que se mantuvo durante toda la jornada, al fondo el pico Bistruey, con sus 2.001 metros es el rey de este territorio, en abril aún  luce las nieves invernales y primaverales que este año han sido abundantes.






Tres buenos ejemplos de la etnografía del lugar, viejas y blasonadas casas solariegas que nos hablan del orgullo de nacer y vivir en este lugar. Hornos del pan nuestro de cada día en cada casa donde hay vida . Muros que nos cuentan el ingenio del hombre por construir con aquello que a mano tuvo.

Poco a poco los caminos se tornan en camberas de barro y piedra que nos alejan del pueblo y nos adentran en un camino preñado de primavera, el horizonte nos muestra escarpadas rocas calizas dibujadas en el horizonte.

En la ruta nos acompañaba "Rouco" el perro de Portu, que tuvo un encontronazo con "Pol " un perro-lobo español de Caloca,  resolvieron sus diferencias caninas y territoriales intercambiando algún mordisco del los que el visitante salió muy perjudicado.







Sonia tuvo que echar mano de sus artes senatorias para contener la hemorragia del can, que acabó pasando por el veterinario, pero al final de la jornada estaba repuesto de sus males gracias a las caricias y cuidaos que le prodigaron.



Lodi y el grupo remontan la varga que conduce a la cueva del campo, una fuerte pendiente con un terreno muy variado que hay que ir sorteando, el tiempo nos acompañaba y ganábamos altura con gran rapidez.


Atrás dejábamos el valle profundo y los prados subalpinos, Caloca es lugar de encuentro geológico entre la cordillera Cantábrica y las estribaciones del movimiento en el cual surgieron los picos de Europa, arroyos profundos, densos bosques y una paleta de tonos verdes se despliega en primavera.


" Las guerreras " posan en un punto del camino, buen ambiente en la subida, ya desde los primeros momentos pudimos presentir que la ruta nos llevaría por lugares de gran belleza y hermosas panorámicas.






Cuatro ejemplos de la riquísima variedad floral de Liébana y de sus 1600 especies silvestres que en la primavera se despliegan ocupando hasta el último rincón del territorio, un placer para los sentidos, son e recorridos para hacer sin prisa y recrearse el las miles de formas y estructuras en que la naturaleza se manifiesta.



El grupo que se iba desplegando y estirando, cada uno a su ritmo, se reunió llegando a la llamada cueva del Campo. Fue un momento para descansar tras una fuerte pendiente y reponer fuerzas. Alvaro, un joven de la zona y su perro tambien nos acompañaron en el recorrido.


Desde la cueva del campo teníamos una gran panorámica del valle, en la foto aparece en margen izquierda, la peña Cigal, que presidiría todo el itinerario, siendo la formación rocosa más característica de la zona.


Tras la parada y el tentempié el grupo camina por una pista que en ascensión constante pero cómoda que nos acerca a la peña Cigal, la vegetación en altura ya ha cambiado, los prados quedaron en cotas más bajas. Escobas, genistas, brezos y matorral de montaña conquistan las laderas de suelos pobres y duras condiciones.


El itinerario es un paraíso geológico,  las tremendas formaciones rocosas  atraen nuestra mirada, pero no debemos dejar de observar la compleja composición del suelo, bajo una exigua capa vegetal encontramos el maridaje de las pizarras en descomposición y las pudingas fluviales con sus cantos rodados característicos.



Paco, nuestro "googleman ", se detiene en el camino para observar y fotografiar a un grupo de orugas procesionarias que andaban cruzando el camino y que estarían dispuestas para darse un banquete en la zona.


El grupo al completo posa en Campu Nuera, el punto mas alto de la ruta . El día esplendido y lo privilegiado del lugar nos permitieron contemplar una magnifica panorámica del macizo de Ándara de los picos de Europa que aún dibujaba manchas de nieve en sus cumbres, un lugar sorprendente y bello.


Javier nos comentó que en Campu Nuera se celebraron en tiempos pasados luchas de toros, hasta allí subían los mejores de cada pueblo para enfrentarlos, estaba en juego el liderazgo del rebaño en los pastos comunales y tambien el prestigio del ganado de cada aldea. En la foto lucha de toros en Espinama -  valle de Camaleño.


Descendemos cambiando de vertiente y siempre con la vista puesta en el macizo de Ándara. Podíamos tambien disfrutar de amplias vistas de los valles colindantes y la vegetación volvía a cambiar al igual que cambia la orientación de las laderas.


El recorrido está lleno de privilegiados miradores con diferentes orientaciones y panorámicas a los que nos asomaban nuestros guías, en este, conocido como Cantafreo pudimos disfrutar de bonitas panorámicas de los pueblos de la zona

    

Vista de pueblos altos de Pesaguero desde Cantafreo, en la foto Lerones. Echamos en falta a nuestro presidente que a esas horas estaría tomando un blanco con aceitunas .



Continuamos por una cómoda pista de pizarras  para cerrar nuestro recorrido circular, las laderas propiciaron el establecimiento de bosques de montaña donde las hayas imponen su presencia con magníficos ejemplares, solo algunos robles, acebos y espinos se atreven a disputarles el espacio.


Suaves caminos nos conducen  a nuevos y extraordinarios escenarios, la peña Cigal el la reina indiscutible de estos lugares. El montañero que camina en solitario a su encuentro no necesita presentación. (Rebeco Máximo )


Cronista y fotógraf@s posando junto a nuestro guía en las proximidades del collado Goya, la presencia de la peña Cigal hace de este sitio un lugar mágico . Las nubes y un cielo primaveral contribuyeron en una inolvidable jornada.


Pocos fotografías son capaces de reflejar la belleza de la peña Cigal,  es el autentico emblema del valle de Caloca. Este olistolito de roca caliza posee una belleza singular, pues cada una de sus vertientes ofrece un perfil diferente, insólito, desafiante y bravo . Sueño de escaladores, refugio y  faro de pastores.


Camino de descenso bordeando la Peña Cigal, en ella encuentran acomodo una nutrida colonia de buitres leonados que la sobrevuelan constantemente.  Es fácil divisar la numerosas buitreras, así como encontrar los restos óseos de animales que les han servido de alimento mientras mantienen limpio el paisaje.


Salvamos una fuerte pendiente de descenso en la cuesta de la Cigal camino de Caloca, el grupo sigue la  zigzaguente senda trazada por el ganado y los pastores durante siglos. El paisaje se llena de color y variedad a nuestro paso.




Después de atravesar un bosque de desnudos robles el grupo se reúne y posa junto a uno de los invernales de la zona. Estábamos cerca del pueblo y ya nuestras tripas nos llevaban a la buena mesa que nos estaba esperando. 

Panorámica lateral de la peña Cigal, esta masa calcárea surge aislada y alejada de los picos de Europa , pero participando de su naturaleza , rocas compactas que se deslizaron dentro de una cuenca sedentaria. En torno a ellas y con diferentes orientaciones se originan espacios propicios para la vida. 




De nuevo el bosque en el lugar conocido como el Carreceo , caminos viejos cerca del pueblo  que fueron usados por los lugareños durante siglos y que hoy usamos nosotros para deleite de nuestros pasos . Rica vegetación forestal que se alterna con los prados.

Numerosas riegas descienden desde los puntos altos llevando al agua  al fondo de los valles y posibilitando la vida. Las nieves de altura los mantienen con buen caudal avanzada la primavera. Montse brincando de piedra en piedra salvando el arroyo.



Subida final para alcanzar el pueblo de Caloca y cerrar nuestra ruta circular, viejos caminos de piedra semiabandonados hoy que la ganadería y la vida de los los pueblos está en retroceso, caminos que en otra hora transitaron viejas carretas,  el paso del del carro chillón quedó dormido en los sonidos del bosque...


Estampa de la aldea en Caloca . Roca, bosque y ganados, latir despacio de corazones tranquilos, la paz de los pueblos y aldeas de Liébana. Refugio ante pandemias donde aprender a mirar  y volver a sentir esa armonía de la cual venimos y de la somos parte...a pesar de nosotros mismos.






Caloca parada y fonda. Para rematar el día y respetando las normas de los tiempos que corren, comimos en el bar del pueblo. Buena atención y sencillos manjares donde boronos, torreznos, ensaladas, carnes y abundantes postres calmaron nuestras pailas gustativas que a esa hora ya estaban en franco desasosiego. (yo recomiendo las alubias rojas ...no las dejéis atrás )


Dar las gracias a Javier Alonso ( nuestro rebeco mediano ) por proponer para este día una ruta tan variada, tan bonita y tan llena de buenas sensaciones. En tiempos difíciles la aportación de iniciativas por parte de los socios de nuestro grupo de montaña adquieren un valor especial . Gracias Javi.


En palabras del gran Leonardo da Vinci " El amor es más grande en la medida que el conocimiento es más perfecto ". Cantabría tierra por conocer, puertas por abrir, piedras por escuchar. El conocimiento de la tierra nos hará amarla más... no importa de donde vengas, trae tus botas y tus pasos, el camino lo pone " El Argayu ".

                                                                            Salud y montañas bellas.

                                                                            Alfonso Martínez Toledano.

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