martes, 9 de febrero de 2021

LAS AGÜERAS - LEBEÑA 2021



 


LAS AGÜERAS -  LEBEÑA,  EL DESFILADERO INFINITO.

06 de febrero de 2.021


Sabido es que al desfiladero de la Hermida, de sobrarle algo, lo que le sobran son posibilidades. Cuando don Benito Pérez Galdós lo atravesó, dijo que debiera de llamarse "esófago de La Hermida " sintió el gran escritor canario que la tierra se lo tragaba sumido como estaba en los delirios verticales de aquella angostura .

Si los Picos de Europa son los reyes de la cordillera cantábrica, el desfiladero de la Hermida constituye   el autentico arco del triunfo por el que debemos pasar para conocer ese cosmos calcáreo, que como sus aguas proclaman, esta unido las entrañas del planeta.


En tiempos de pandemia nada más necesario que entregar alma y cuerpo a esa naturaleza que nos aguarda como bálsamo reparador. Nos reunimos en las orillas del Deva junto a la caseta de los pescadores a la altura de la ruta de las Agüeras, El frio de la mañana  quedó aqui, pues tuvimos un tiempo fenomenal para nuestra actividad.


La ruta, que no estaba programada en nuestro calendario anual, se realizó a propuesta de nuestro Presidente (Perpetuo) que nos guio a través de un trazado que daba sus primeros pasos en la  llamada  ruta de Las Agüeras.  


Al frente del grupo durante toda la marcha estuvo nuestro servicio sanitario, Meli y Sonia siempre aportan un plus de seguridad y confianza a nuestras actividades " con ellas al fin del mundo ".



El río Deva, el señor del desfiladero, recibe el vasallaje de las aguas que ladera abajo crean un espacio sin igual, los árboles en una increíble pirueta de equilibrio se asoman y beben en estas torrenteras de aguas puras y libres.


El grupo de cabeza de detiene un momento para posar, guardando las distancias que hacen posibles nuestras actividades, nos esperaba un largo camino. Javi - el rebeco mediano - como siempre sin despeinarse y a 33 pulsaciones, ¡ será posible !.


Portu, aprovecho este humilladero para rezar y hacer algún voto. Me imagino que de chiquitín ya haría diabluras, no hay mas que mirarle a la cara ...de ángel.


La noche anterior hizo mucho frio en Liébana, nevó en los altos, como en Tresviso, nieve que podíamos divisar a medida que ganábamos altura, el clima nos recordaba que estamos en los meses más fríos del año.


La estructura geológica del desfiladero hizo que se desarrollasen estratos horizontales, donde la mano del hombre extrajo losas para la creación del enlosado  de calzadas medievales, como el que podemos ver en la foto. Pilar se pegó el madrugón desde Reinosa, para no perderse esta bonita jornada.



Tete de Camaleño, recién federado y picaya en mano,  parece que no conocía a Javi, momento que aprovecho para hacer las presentaciones, tras las cuales se confirmaría que entre estos dos "rupicapras" hay mucha madera en común.


En la parte superior de las Agüeras llegamos al cruce que nos llevaba al pueblo de Cicera o al entronque con el camino lebaniego procedente de la costa. Tomamos el camino de los peregrinos y nos encaminamos a Lebeña.


El grupo deja atrás Cícera y su verde pradería, pueblos altos de Peñarrubia que en el pasado y con otros fines utilizaron las sendas que nosotros recorríamos. El camino continuaba en ascensión aun quedaba un buen tranco.


El terreno que nos salía al paso tenía una fuerte inclinación, donde "Argayus " movieron grandes bloques calizos que hoy son territorio donde los musgos prosperan con la humedad, la orientación, y la pureza del bosque. Las fotos no pueden reflejar toda la belleza que el lugar encierra.



...y todo buen bosque que se precie, tiene sus Pitufos, en la imagen, con su uniforme azul, tres generaciones de pitufos del Argayu, están en plena forma y con ganas de monte. 



El bosque comenzaba a manifestar su esplendor, el clima nos acompañaba, y el espacio se mostraba más salvaje, solo las huellas de la señalización y los pasos en los senderos confirmaban la presencia humana.



Prosperan el Desfiladero de La Hermida, el más largo de España, una gran variedad de especies. Robles, encinas, alcornoques, hayas, espinos, avellanos, acebos y algún pino solitario entre las grandes especies leñosas que estaban magníficamente representadas, así como un sinfín de plantas y organismos vegetales. En la foto, Lodi, posando ante una magnifica Haya ( fagus silvatica ).


Los árboles, como este fantasmal Roble, se salvaron del hacha y la ambición humana gracias a su ubicación, las asperezas del camino y la escasa rentabilidad de su corta en tan duras condiciones supusieron en el pasado y el presente la mejor vacuna contra la especulación.



Meli, pasa junto al viejo roble y mirándole parece preguntarse cual es la edad de este ser magnifico, es posible que cuando los árabes llegaron a España el joven roble ya les estuviera esperando.



Sonia, ni corta ni perezosa trepó hasta su tronco para escuchar su voz y recargar las baterías de la mágica energía  que desprenden las cosas que rebosan a la Madre Tierra .


 Los modestos avellanos - que con sus frutos alimentan a un ejército de pequeños animales imprescindibles en la cadena alimentaria del bosque - se mostraban competidores de los árboles mayores, gruesos troncos atestiguan ante nosotros la virginidad de este espacio.




Pequeñas torrenteras  llevan las aguas al Padre Deva, el invierno esta siendo generoso en muchos aspectos, hay agua suficiente para  llenar acuíferos y rebosar saltarina por el bosque que muestra su desnudez arbórea a los caminantes, MªCarmen  y Juan Carlos contemplan maravillados el paisaje.



Nadie dijo que el camino fuese sencillo , Ani salta entre las piedras  poniendo toda la atención en el trazado que presenta un terreno muy variado.



Sin lugar a dudas el Mar comienza aqui, en estos humildes riachuelos que se abren camino en el bosque y cuyas aguas descienden con un inequívoco destino marítimo, a su paso arrastran toda suerte de minerales y materia que es alimento del gran rio,  todo nace aqui, todo se transforma.



Dos instantáneas que tratan de sintetizar la elegante magnitud del arbolado, que nos haces pensar que este recorrido siempre será bello en cualquier época del año, lo difícil será elegir en que estación será más esplendoroso...eso queda a vuestro criterio, ya conocéis el camino.


Cambiamos de vertiente y nuestros pasos ya se encaminan hacia Lebeña, fin del recorrido, nos agrupamos para hacer una foto para el recuerdo, la mayor parte del camino ya estaba andado y la lluvia que quiso amenazar nuestra jornada nos respetó hasta el final. 


El escribidor de esta crónica tomando apuntes de las autenticas reporteras ...yo solo me limito a cortar y pegar...eso si...bendito entre las mujeres  me dicen algunos.



Ya asomaba Allende, el barrio alto de Lebeña, es la encina aqui la especie dominante, centinela , testigo y el árbol más representativo de nuestro País. Como dijera D. Antonio Machado: Brotas derecha o torcida /con esa humildad que cede / solo a la ley de la vida / que es vivir como se puede.


Y  como fondo majestuoso los Picos de Europa en su macizo oriental o de Ándara, había nevado la noche anterior, las tocas de nieve lucían sobre las crestas altas y como fondo en el último horizonte, Cumbre Avenas.




El camino nos lleva hasta Lebeña , fin de nuestro recorrido, pueblo singular donde la historia y la naturaleza se funden en su abigarrado caserío, buenas casas y bien conservadas hablan del amor de sus habitantes por el lugar . Las chimeneas, humeantes, son testigos mudos del paso de los siglos, paisaje y paisanaje se dan la mano.


Y llegó la hora de la bien merecida comida, encontramos acomodo en el área de descanso junto a la iglesia del lugar. No se puede pedir más... buen provecho a todos.


Y mientras nosotros reponíamos fuerzas, ella, la sin par joya de santa Mª de Lebeña nos contemplaba. Pocos monumentos hay en España tan singulares. Cuando se conoce un poco de su milenaria historia te das cuenta del alto valor de sus muros, reposa aqui una buena parte de las señas de nuestra identidad, nuestra forma de haber sido, y nuestra forma de ir siendo.


Toda la ruta en general estaba bien señalizada con diferentes puntos y formas de orientación, es algo que siempre es de agradecer porque aporta seguridad y cultura al camino...que todo va de la mano. En caso de perdida usar el sentido común.


Y para terminar, la primavera llamando a los días venideros, lucia en las pupilas amarillas de la Mimosa y como fondo, el Cueto Agero esperando, subiremos a tu cima ...y lo sabes.

Gracias amig@s y compañer@s por vuestras hermosas fotografías, cada día me resulta más difícil elegir entre tanta belleza. Gracias a nuestro Presidente por su gratificante propuesta. Salud y Montañas Bellas.

                                                                                                            Alfonso Martínez Toledano.

sábado, 23 de enero de 2021

EN LIÉBANA, DE LA VEGA A LA VILLA

 


         EN LIÉBANA, DE LA VEGA a LA VILLA

               16 de ENERO 2021


Era la primera del año y se notaba en el aire que queríamos dejar atrás el controvertido 2.020, por eso nos dimos cita en la Vega de Liébana para realizar un tramo del camino Leones, camino de peregrinos, que une la capital de la Vega con la villa de Potes. El recorrido invernal contaba con el ingrediente de la nieve caída en la región en los días anteriores, el blanco fue el color dominante en un día para el recuerdo de la temperamental Filomena.



Un nutrido grupo de socios  se dio cita en la Vega de Liébana, vinieron socios de los cuatro puntos cardinales, había ganas, y provistos de nuestras mascarillas nos echamos al camino con la esperanza de disfrutar del día.



Fría estaba la mañana y caliente el corazón, la nieve había llegado hasta La Vega , la piscina esperaba  tiempos mejores y aquella mañana no vimos bañistas ...y eso que aglomeraciones no había.


Desde el primer momento la nieve se hizo presente. Hizo falta buen abrigo para afrontar la jornada, el sol que luego nos acompañaría aún no se mostraba y era el frío la nota dominante en nuestros primeros pasos.


Desde el primer momento el camino fue ascendente y la nieve más abundante, en la foto dos capitalinos que por un día dejaron las orillas del Cantábrico para disfrutar de los aires Lebaniegos. Se pegaron su madrugón pero les mereció la pena.


A medida que ascendíamos el grupo se fue estirando. Cada uno con sus capacidades del momento, el turrón tambien pesaba, así pues una parada para reagruparnos y socializar un poco, eso si, con un poco de distanciamiento y respetando las normas covit.


El camino seguía ascendente y la presencia del desnudo bosque se hacía más patente. La subida se hizo rápida , creo que el la cabeza de la  marcha habían puesto al conductor de AVE. Había que subir concentrados en el esfuerzo.


Otra protagonista de la jornada fue la mascarilla, no estamos habituados a practicar nuestro deporte favorito con esta prenda que los tiempos de pandemia nos impone, en algún momento puede resultar incomoda sobre todo si se combina con las gafas ... pero todo se supera a la hora de disfrutar.


El camino desciende  cuando de acerca a los pueblos que encontraríamos en la ruta, el sol descrestaba, el día poco a poco calentaba par terminar con una tarde preciosa.



Resultaría difícil entender las rutas de El Argayu sin la presencia de Monse y Paco, están en plena forma ... ¿será el turrón ?, no hay itinerario que pueda con ellos , son ejemplo para muchos.



A partir de media mañana el sol  iba a ser la nota predominante que ya nos acompañaría el resto de la jornada, fue un día luminoso, la luz reflejada en la nieve daba una plasticidad única al paisaje, los horizontes lejanos se dibujaban con gran nitidez .


 Lodi parecía encontrarse a gusto con  la nieve, era buen momento para comprobar las bondades del equipo invernal.


El camino conduce a la aldea de Tollo, primer núcleo poblado que encontraríamos. Camino viejo de carreteros, contrabandistas , emigrantes, peregrinos, ganaderos, cazadores....gentes que se buscaron y buscan la vida. Caminos que nos vieron pasar, esperamos algún día volveros a pisar.


Con una panorámica del camino recorrido, dejamos atrás el pueblo de Tollo, luce el sol y por un camino que sigue ascendente nos dirigimos a Tudes.


Signos de civilización en la carretera que conduce a Tudes, el camino viejo se cruza con el nuevo trazado y aprovechamos para una parada , el fondo de los Picos de Europa nos acompañara el resto del recorrido.

EL gru

El grupo se fragmenta por momentos de la subida a Tudes, el día cada vez más luminoso, la ropa ya empezaba a sobrar, el sendero se abre en la nieve con nuestro paso.


Algunos socios se unieron a la ruta en diferentes puntos como Chus Lera. El grueso del grupo intercepta la carretera de Tudes.


El grupo camino del mirador de Tudes donde pararíamos para  reponer fuerzas y contemplar el maravilloso paisaje que desde allí nos ofrecía la ruta de la cordillera Cantábrica y los Picos de Europa.


Tudes, oficialmente uno de los pueblos más bonitos de Cantabria visto desde el mirador.


Prácticamente desde la salida nos acompañó la reina del valle de Cereceda y de la cordillera Cantábrica, Peña Prieta reinando en el invierno con su mágica presencia.



Es difícil describir el paisaje invernal que teníamos ante nosotros, las montañas se presentaban   en un esplendor de luz que nos dejaba extasiados, el blanco era el color de la jornada.




Sonia y Lorena relajándose, pues en la jornada hubo tiempo para casi todo, el año comenzaba con sonrisas que son de agradecer, pues nos hacen mucha falta. Esperemos que en este podamos hacer muchas cosa juntos.


Paco y Quique desgranando perfiles y disfrutando de un paisaje que saben de memoria .(dos  monstruos )



Tudes en 2010 fue proclamado pueblo de Cantabria por la  conservación y dedicación que sus vecinos pusieron para preservar este entorno rural situado en un enclave privilegiado.


Atravesando Tudes que se nos ofrece como una perfecta postal navideña, el paso de la borrasca Filomena quedará en el recuerdo de los vecinos. Al fondo la cordillera Cantábrica.


Abandonamos Tudes por el margen izquierdo de la foto, un tramo solano del camino por el que nos dirigimos a la villa de Potes.


Camino de Porcieda la última  aldea del camino, hoy esta abandonada  y sin ningún habitante. Nuestros pasos tienen ahora como fondo los Picos de Europa.


Porcieda representa el futuro sombrío de la comarca lebaniega, que año tras año pierde población, el futuro de los pueblos es uno de los mayores retos de la próxima década.



Antes de llegar a Potes atravesamos el alcornocal de Tolibes, es un espacio único donde el clima mediterráneo del que disfruta Liébana tiene uno de los máximos exponentes, con auténticos bosques, los mas importantes de esta especie en el noroeste español.



En esta ruta de peregrinos no podía faltar los restos del monasterio medieval de Santiago. El pasado monacal de Liébana tuvo una gran importancia  constituyendo un baluarte de la religión cristiana.



La villa de Potes con el fondo de los Picos de Europa , la capital de Liébana es el final de nuestro recorrido en este día en el que el clima nos acompañó y nos permitió disfrutar de una jornada de arranque de 2021 en el que esperamos volver a reunirnos para disfrutar de nuestras montañas.



Despedida en la Serna de Potes, el sol brillaba en la villa.... algunos echaron la siesta, lo sabemos.




Muchas gracias a todos los que ponéis a disposición de este blog vuestras fotos, con ellas contribuís a escribir la pequeña historia de nuestro grupo de montaña, los recuerdos permanecen y las huellas de quienes un día caminaron juntos no se borraran jamás. 

                                                                                                    Alfonso Martínez Toledano.