domingo, 21 de abril de 2024

LAS MERINDADES DE BURGOS EL DESFILADERO DEL RIO PURÓN Y EL PICO SANTA ANA

 


LAS MERINDADES DE BURGOS

EL DESFILADERO DEL RÍO PURÓN Y EL PICO SANTA ANA

Domingo 21 de abril de 2024


Para completar nuestra visita a las Merindades de Burgos, en la segunda jornada nuestras guías nos tenían preparada una jornada deportiva y cultural dentro del entorno del valle de Tobalina. En la mañana haríamos una bella ruta por el desfiladero del río Puron y en la tarde nos desplazamos a la villa de Oña para comer y visitar su casco medieval.


A primera hora del domingo tras dejar nuestro alojamiento en Quintana Martin Galindez nos dirigimos a la cercana localidad de Herrán. Formamos un convoy que se dirigió hasta el amplio aparcamiento del pueblo, lugar de donde parten diferentes rutas de gran interés.




Guarda Herrán su aire medieval en las bellas casas, su torre del siglo XV y su vieja iglesia con bello reloj y campana. Como muchos pueblos de las Merindades bien merece que el viajero afloje el paso y trate de hacerse - con los ojos cerrados - una idea de los tiempos pasados.


En  el mapa el recorrido partiendo de Herrán, nuestros primeros pasos se dirigen al desfiladero del río Purón en dirección a la bella iglesia de Ribera.


Nada más abandonar Herrán contemplamos un viejo molino, el banzao recoge el agua mansa que en otro tiempo alimentó el artificio por el cual el rodezno movió la muela que transformaba el grano en harina.


Nos adentramos en la senda del río  Purón, es la primera hora de la mañana y el sol incide sobre los árboles que forman el bosque de ribera, la luz llega sobre las nacientes hojas en un espectáculo de gran colorido.



Al comienzo es una amplia pista la que nos conduce hacia el bellísimo desfiladero que las aguas han abierto en la roca. A veces blanda, a veces dura, según su naturaleza . El resultado es un espacio de gran belleza.





Grandes murallas a ambos lados del río, extraplomados rocosos cuya belleza ninguna fotografía es capaz de recoger, cárcavas que sirven de nido a las rapaces y buitres, monte bajo con cientos de especies que luchan por la luz y el frescor en el que prosperar.





La ruta está perfectamente señalizada y mantenida, son muchas las personas que se acercan a disfrutar de estos parajes ya que en este primer tramo, como se ve en la foto, no tiene ninguna dificultad técnica y está al alcance de cualquier persona sana. 


El camino se abre paso entre las rocas, es un recorrido que sorprende muy gratamente, el norte de Burgos es un territorio que alberga grandes tesoros naturales.


Muros de piedra TOBA en su estado natural, es la autentica  epidermis y seña de identidad de  esta tierra.



El paisaje asombra, hay prueba de ello... el cronista no se sabe si las va a empujar o a salvar...ahí lo dejo.




Requiebros del agua lamiendo las piedras, angosturas , fluir al encuentro del padre Ebro en su inequívoco destino marítimo, desfiladero, puerta y antesala de lo que vendría después, bebimos sensaciones, como quien vida bebe.





Responsabilidad y conocimiento. Sonia y Andrés sitúan nuestros pasos sobre el mapa, el recorrido está perfectamente señalizado de forma clara y sostenible, en todas partes aprendemos cosas.




Poco a poco, ensimismados en el rumor del agua, vamos dejando atrás el desfiladero del río Purón , los pinos nos aleccionan con su lección de supervivencia y belleza. Raíces profundas que buscan el agua desde la ribera.




Y trás salir de aquellas angosturas se nos abrieron unas amplísimas praderías que nos conducen a la iglesia de Ribera . Sola, en medio de una naturaleza que invita al recogimiento, al refugio, a la preservación de una identidad.





Tránsito entre el románico y el gótico , pinturas murales de un paraíso perdido, apuntados arcos, cegadas luces, mascarones en la entrada, soldados en pugna, por vaya usted a saber que ideal. Es camino y huella de tiempos pasados. Por la riqueza de la fabrica y el entorno se presume la presencia de una vida monástica.




Con el fondo del pico santa Ana el grupo posa antes de cruzar las magnificas praderías... verde, que te quiero verde.


El camino se pone cuesta arriba, pero después del prado vuelve el bosque, algunos viejos robles destacan, ...se salvaron de las talas con las que estos burgaleses levantaron palacios y conventos, casas solariegas y pastoriles. El roble da paso al pino, fuente de riqueza en otro tiempo, donde la resina se demandaba y los árboles sudaban oro.



Herramientas que en otro tiempo se utilizaron en la extracción de la resina en el valle de Tobalina y el norte de Burgos.



Esta muestra etnográfica se puede visitar en la torre de la iglesia de san Juan de Oña, hoy convertida en un pequeño museo dedicado a la resina.



Dejamos atrás los pinos y de nuevo el remanso del prado para descansar,  reponer fuerzas, hora del potasio, nos esperaba una subida corta pero intensa , no hay montaña,por modesta que sea, que no se cobre su peaje.





Alegría en la cumbre del pico Santa Ana (1.049 m.) Un intrincado sendero de piedra suelta y abundante vegetación nos llevo hasta el punto mas alto de nuestro recorrido en un día de luz y grandes vistas.





Estratégica cumbre la de santa Ana, allí donde mirases las vistas  eran espectaculares, desde este punto pudimos contemplar una buena parte del recorrido realizado.



Desde  la cima un rápido descenso, no era cosa fácil pues el terreno era muy variado y abundaba la piedra suelta. Un desnivel que salvamos para volver a conectar con el itinerario de la ruta circular.




Siempre con unas vistas preciosas el descenso se realizó con rapidez hasta el río. La primavera mostraba en la flora todo el potencial del lugar.



Algo tiene el agua cuando la bendicen, hubo quien aprovechó para remojar los pies y refrescar la mente. El día invitaba al baño y a buen seguro alguno se hubiese quedado para una buena zambullida, pero aún quedaba la parte cultural del día.





Y de nuevo en Herrán, el  agua ya corría en el lugar antes de que se levantase la primera piedra...derechitos para Oña. 



Oña fue un lugar habitado desde la antigüedad, los Autrigones un pueblo de filiación celta, ya ocupó el sitio. Pero fue el 12 de febrero de 1.011,cuando Sancho García funda el monasterio de san Salvaron para que profesase su hija Tigridia. Este momento es el que marca el nacimiento de la Oña que hoy conocemos.


Tras la comida parte del grupo visitó la abadía de san salvador, de su abad  y de su autoridad llegó a depender el monasterio de santo Toribio de Liébana, su imponente iglesia de 83 metros de largo, 30 metros de altura y 20 metros de ancho; es el cofre que alberga  numerosos tesoros dignos de ser visitados.







Es Oña un magnifico escaparate de lo que España  puede ofrecer a los más de 80 millones de personas que nos visitan. Un inagotable caudal de naturaleza, historia y cultura que asombran al mundo y que es nuestro deber conocer. El amor es más grande en la medida en que el conocimiento es más perfecto.

                                                                                 Gracias a quienes nos guiaron hasta aquí. 

                                                                                                Salud y montañas bellas.

                                                                                              Alfonso Martínez Toledano
                                                                                            cronista de el GM El Argayu.                                                   

sábado, 20 de abril de 2024

LAS MERINDADES DE BURGOS - PICO HUMIÓN 1.437.m.

LAS MERINDADES DE BURGOS

PICO HUMIÓN 1.437m.

19 - 20 de abril de 2.024

Con la llegada de la primavera, en nuestro calendario deportivo teníamos propuesta un salida a las Merindades de Burgos. Una actividad fuera de nuestra comunidad autónoma que nos dejó un gran sabor de boca. El tiempo nos acompañó y el calor de la vieja Castilla nos respetó en las dos jornadas deportivas que nos esperaban. Las Merindades  resultó ser un paraíso interior lleno de atractivos que nuestras guías supieron exprimir con una gestión del tiempo admirable.



El espacio de nuestra actividad principal iba a ser el valle de Tobalina , su nombre lo toma de la piel de sus montañas circundantes donde la piedra TOBA es la seña de identidad entre todas las rocas de este espacio natural. El hombre en estos pagos la ha utilizado para todo, con ella ha levantados puentes, casas, castillos e  iglesias .




Sonia y Lorena fueron, con otras colaboradoras, las guías principales en estos dos días de deporte y convivencia. Las jornadas superaron con mucho las expectativas que teníamos algunos, las Merindades enamoran y algunos ya estamos pensando en repetir.



Nuestro punto de reunión antes de ir al campamento - albergue,  fue el bello enclave de Tobera, pedanía de Frías. Hasta allí iríamos llegando para reunirnos y disfrutar de este maravilloso lugar, resultó ser un buen aperitivo para las jornadas deportivo culturales que íbamos a vivir. 



Aparcamos en la parte alta de Tobera, las ermitas de nuestra señora de la Hoz y del Cristo de los remedios nos recibieron en un paraje difícil de describir por su abrumadora belleza, desde este punto descendimos para contemplar este singular pueblo. 



Es el agua el protagonista de este sitio. El modesto río Molinar se precipita desde los montes Obarenes para dividir a Tobera en dos barrios, dejando a su paso por la localidad unas escalonadas cascadas que son su seña de identidad .




En el descenso hasta llegar al centro del pueblo encontramos un recorrido perfectamente señalizado y con estratégicas terrazas y balcones, dispuestos para poder admirar la belleza del agua que posteriormente acabará en  padre Ebro.






También pudimos tomar fotos desde el interior de las cascadas, una experiencia que bien justifica la visita y damos las gracias a nuestras guías por traernos hasta este bello lugar.


Poco a poco fueron llegando los más rezagados, y tras un refrigerio y escuchar la hoja de ruta, nos dirigimos al albergue donde nos alojaríamos  dos días.  Nos despedimos de Tobera, con sus bellas casas, muchas de ellas de piedra toba, que se encuentran primorosamente cuidadas.


Nos trasladamos a la localidad de Quintana Martin Galindez donde nos esperaba el albergue y su gerente Sarah, que nos atendió primorosamente, la verdad es que estuvimos muy a gusto. Fue una buena elección. 



Durante la estancia tuvimos muy buen ambiente, y disfrutamos del albergue prácticamente solo para nosotros, mucho espacio y buen servicio, la comida estupenda y los desayunos de traca, allí no faltaba de nada...manda huevos.


Juventud, divino tesoro...no estamos locos sabemos lo queremos.




Como éramos mucha tropa, echamos una mano con la logística para facilitar la intendencia del momento. Como en el GM El Arguyu siempre hay gente valiosa, a María José le costo poco remangarse y hacer lo que mejor me sabe...y no fue la única. 



En la soleada mañana del sábado, el grupo se reúne para afrontar la ruta al pico Humión , se había elegido la llamada senda del gitano que con un desnivel de 1.050 metros y 20,3 kilómetros de recorrido,  hacía  presumir de una intensa jornada deportiva.



Con el fondo de la ciudad de Frías el grupo posa antes de afrontar una jornada llena de buenas sensaciones.



La primavera estaba en esplendor y había convertido la  senda del gitano en el paraíso de las abejas, valgan estos tres ejemplos como representación de la riquísima flora que nos encontraríamos en el camino, una explosión de colores y formas.


La senda discurría en medio de la abundante vegetación de monte bajo, encinas, robles, espinos, boj y pinos resineros eran algunas de las especies más sobresalientes, todas luchaban por prosperar en el áspero suelo de la sierra.



El camino largo y constante en su desnivel nos permitía obtener unas bonitas vistas del valle de Tobalina que iba desplegando su esplendor,  la tierra en primavera mostraba las labores agrícolas dejando un manto multicolor sobre el valle.


No hubo muchas paradas en el ascenso , pero no faltó nuestra clásica "parada del plátano ". Momento de reponer fuerzas e hidratarnos, el calor nos respetaba, pero no había que bajar la guardia.




El ascenso nos llevó hasta las Talas del Somo, desde allí podíamos por fin ver la cumbre del pico Humión. Aún quedaba un bonito trecho pero ya estábamos a 90 metros de desnivel con respecto a la cumbre que podemos ver como fondo de la foto.




La cresta hasta la cumbre presentaba un perfil rocoso, que tenía unas pequeñas dificultades que fueron muy bien superadas con la ayuda mutua y la protección de los compañeros más expertos.


Tramo final hacia la cumbre , las rocas calizas dominan este espacio estéril donde solo las plantas que han sabido adaptarse pueden sobrevivir.




Y por fin la cumbre del Humión , pico por excelencia de estos lugares , donde con el día claro del que disfrutamos pudimos contemplar lugares, sierras y montañas muy lejanas, dentro del parque natural de los montes Obarenes.




las imágenes en la cima hablan por si solas.


Había que regresar, solo habíamos hecho la mitad de la ruta , en el descenso primero paramos para comer y más relajados pudimos contemplar parte de las extraordinarias vistas que el día ofrecía.




El impresionante valle de Tobalina y la central nuclear de Garoña.


Durante el descenso nuestra compañera Inma sufrió una caída, la marcha fue exigente en todo momento, suelos muy variados y piedra suelta propiciaron el  accidente, le podía pasar a cualquiera de nosotros. Tranquilidad en todo momento. Dos médicos y dos enfermeras había en el grupo. Ella aguantó como una campeona y con la ayuda de sus compañeros pudo llegar hasta el final. Fue un susto que dejó el esguince y un chichón como recuerdo ...siempre con buena cara . Bravo Inma .


Y como colofón de la jornada nos fuimos a visitar la ciudad de Frías , la más pequeña de España, en      1.435 Juan II de Castilla le otorgo este titulo. Situada sobre el cerro de la Muela a 527 metros de altitud, proporciona una silueta magnifica y de gran belleza.




 Sus cuidadas calles, edificios y la imponente torre del homenaje de su castillo dan carácter  a la cuidad medieval que estos días de primavera ya estaba muy concurrida.




Momentos de relajación y disfrute tras el esfuerzo de una larga jornada, en Frías recargamos las baterías para el día siguiente, que prometía nuevas sensaciones . Jornada completísima, con un toque cultural .



Pero aún quedaba algo que ascender y nos fuimos a visitar su imponente castillo, desde cuyas torres y almenas pudimos divisar el recorrido de la senda del gitano en la lontananza . Bella tierra burgalesa, amada y cuidada por sus habitantes.


Desde la torre del homenaje, con vista a sus casas, su barrio judío y la iglesia de san Vicente, del siglo XIV, nos despedimos camino del albergue para descansar y reponer fuerzas para la segunda jornada. Frías nos dejo muy buen sabor de boca. Frías para volver . Frías para soñar.


Gracias por vuestras aportaciones y fotografías, espero que modestamente haya podido reflejar algunas de las sensaciones que esta jornada nos dejó.

                                                                                                    Salud y montañas bellas.

                                                                                                    Alfonso Martínez Toledano.
                                                                                                    cronista del GM El Argayu.